sábado, 19 de enero de 2013

¿Qué piensas de ti hoy? Conoce la escalera de la Autoestima

 

Hace poco me hicieron la siguiente pregunta ¿Puedo tener una autoestima variable, porque hay días en los que siento que puedo hacer las cosas y otros en los que me siento perdedor@? Mi respuesta fue: No. Técnicamente hoy no estamos con una auto estima baja y mañana es alta y viceversa. Lo que cambia constantemente son nuestros estados de ánimo y acorde con ellos sí podemos sentir y pensar diferente sobre nosotros mismos y las circunstancias  que nos rodean.
Por eso, dentro de la base de los entrenamientos para construcción de Huella Personal, REVIVIR, la identificación de esos pensamientos está en los primeros pasos a dar, porque son ellos los que definen nuestra respuesta a situaciones, obstáculos e incluso en la forma de relacionarnos con los demás. La imagen que tenemos de nosotros mismos determina la manera como otros nos perciben.

Partamos de la base de que la autoestima es un estado mental.  Es la manera como cada persona se siente y piensa respecto de sí mismo y los demás. Y se comenzó a formarse desde nuestra cuna, influida primero por factores externos, en cómo se relacionaron con nosotros quienes estaban a nuestro alrededor. ¿Qué te decían cuando niñ@? ¿Cuáles son las palabras más comunes que escuchabas sobre ti?. Así  poco a poco fuimos racionalizando y  el siguiente paso fue que elegimos, muchas veces de forma inconsciente el concepto que tendríamos de nosotros mismos.
¿Cómo sería tener una sana autoestima? Podríamos decir que se da cuando hemos desarrollado la capacidad  de experimentar la existencia, conscientes de nuestro potencial y nuestras necesidades reales; de amarnos incondicionalmente y confiar en nosotros para lograr objetivos, independientemente de las limitaciones que podamos tener o de las circunstancias externas generadas por los distintos contextos en los que nos corresponda interactuar.
De aquí se desprende lo siguiente:
·         Es el juicio que hago de mi mismo
·         La sensación de que encajo y de que tengo mucho por dar y recibir.
·         La convicción de que con lo que soy basta para funcionar; que no tengo que incorporar nada nuevo a mi vida, sino reconocer aspectos de mí que no he concientizado, para luego integrarlos.
·         La reputación que tengo ante mí mismo.
 
¿Y cómo construirla?
Un ejercicio poderoso  es la  Escalera de la autoestima. Revisa cada uno de los conceptos y pregúntate cómo te encuentras frente a cada uno de ellos.
Autorreconocimiento: Es reconocerse a sí mismo, reconocer las necesidades, habilidades, potencialidades y debilidades, cualidades corporales o psicológicas, observar sus acciones, como actúa, por qué actúa y qué siente.
Autoaceptación: Es la capacidad que tiene el ser humano de aceptarse como realmente es, en lo físico, psicológico y social; aceptar cómo es su conducta consigo mismo y con los otros. Es admitir y reconocer todas las partes de sí mismo como un hecho, como forma de ser y sentir.
Autovaloración: Refleja la capacidad de evaluar y valorar las cosas que son buenas de uno mismo, aquellas que le satisfacen y son enriquecedoras, le hacen sentir bien, le permiten crecer y aprender. Es buscar y valorar todo aquello que le haga sentirse orgulloso de sí mismo.
Autorrespeto: Expresar y manejar en forma conveniente sentimientos y emociones, sin hacerse daño ni culparse. El respeto por sí mismo es la sensación de considerarse merecedor de la felicidad, es tratarse de la mejor forma posible, no permitir que los demás lo traten mal; es el convencimiento real de que los deseos y las necesidades de cada uno son derechos naturales, lo que permitirá poder respetar a los otros con sus propias individualidades.
Autosuperación: Si la persona se conoce es consciente de sus cambios, crea su propia escala de valores, desarrolla y fortalece sus capacidades y potencialidades, se acepta y se respeta; está siempre en constante superación, por lo tanto, tendrá un buen nivel de autoestima, generando la capacidad para pensar y entender, para generar, elegir y tomar decisiones y resolver asuntos de la vida cotidiana, escuela, amigos, familia, etc. Es una suma de pequeños logros diarios.
Tus resultados están directamente relacionados con la forma como abordas cada situación y ese abordaje parte del concepto que tienes de ti mismo. Es hora de tomar  las riendas y verte en todo tu potencial para lograr los resultados maravillosos que mereces tener en la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario