El término productividad si bien generalmente es asociado
al ámbito profesional, ahora la
tendencia es que se mire como un equilibrio en todas las áreas de la vida, con
lo cual el concepto se desplaza hacia la Productividad Personal: Integrar toda
la vida para alcanzar el éxito
De hecho, separar lo personal de lo profesional, no solo
es peligroso, sino contraproducente, tanto para las personas como para la
sociedad, y entre sus resultados está el agotamiento.
Es habitual que en los cursos de capacitación se ponga el
foco en el talento de los participantes, y casi nunca se presta atención a su
capacidad para usarlo. Pero cuando alguien está cansado, molesto, irritado,
impaciente, frustrado o distraído —emociones y sensaciones atribuibles a una
baja capacidad—, no puede poner en práctica sus habilidades a pleno.
Esto se ha comprobado en atletas de alto rendimiento, en
donde más allá de su talento y de sus extraordinarias habilidades, no consiguen
los resultados que esperaban. Así que al trabajar con ellos, sus entrenadores
han descubierto que la clave del alto rendimiento es el manejo eficiente y
efectivo de la energía y una vez que aprendieron cómo generarla y renovarla sistemáticamente,
trabajaron con cada uno de ellos hasta que pudieron desplegar sus talentos.
En línea con lo anterior, personas con alto rendimiento reconocen que la
energía es el recurso más valioso y dedican esfuerzos a aumentar sus cuatro
tipos de energía: física, mental, emocional y espiritual, en tanto que se habla
de cuatro combinaciones de los estados de energía en donde el individuo puede
ubicarse en una zona de rendimiento, supervivencia, agotamiento o recuperación.
De hecho, la experiencia demuestra que la gente suele
ubicarse en la zona “de supervivencia”, la cual si bien está caracterizada por
una energía negativa, con sensaciones incluso de irritación o frustración,
permite cierto grado de resultados.
Se podría decir que es una especie de zona de comodidad
en donde se pueden obtener resultados
aún cuando no se esté totalmente satisfecho con ellos. El problema es que si se
permanece allí mucho tiempo, se consumirá gran cantidad de energía e
inevitablemente se terminará en la zona de agotamiento, desde la cual será muy
difícil trabajar.
Equilibrio de energía
¿La solución?: aprender a equilibrar el gasto de energía
con su renovación intermitente. Pero, paradójicamente, cuanto más intensas son
las exigencias más recuperación se necesita, pero menos dispuesto estamos a
concedernos un tiempo de descanso, porque bajo presión, generalmente optamos
por terminar el trabajo que se tiene entre manos, y lo último que se quiere es
interrumpirlo para tratar de recuperar energía.
Un ejemplo son los
pilotos de Fórmula Uno. ¿Ganan las carreras a más de 300 kilómetros por hora
sin detenerse? No. Hacen paradas intermitentes para recargar combustible,
cambiar los neumáticos y el aceite, entre otras cosas. El mantenimiento del
vehículo es vital, porque exigido al máximo hay más posibilidades de que falle.
Con las personas, cuando están bajo presión, ocurre lo mismo
De todas formas, la recuperación es necesaria pero no
suficiente para mantener el alto rendimiento durante largo tiempo. El secreto
está en alternar ciclos de gasto de energía con otros de renovación. Y aquí es
donde empieza a tomar forma la necesidad de mantener un equilibrio entre las
diferentes áreas de nuestra vida, pues el alternar un área con otra se
convierte en algún momento en las zonas de recuperación de energía
Se parte entonces de la identificación de áreas
prioritarias en la vida, establecer con claridad hacia donde estoy dedicando
mis energías, desde una visión individual.
En esto, el coaching es clave, pues a partir de un
proceso conversacional poderoso, el coach apoya al coachee para que ubique esas
áreas, revise dentro de sí las creencias limitantes que le han impedido tener
otros resultados a pesar de haberlos deseado por mucho tiempo y emprenda la
acción para conseguirlo.
En síntesis, el concepto de Productividad Personal se
basa, en primer lugar, en establecer unos criterios de valoración, del mismo
modo que la Productividad en la empresa se rige por unos indicadores, que, lo
creamos o no, van más allá del beneficio neto en la cuenta de resultados.
Merece la pena hacer un alto en algún momento de mi camino para echarle una
ojeada a esto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario